En el Día del Bartender, una mirada sobre la coctelería donde la técnica acompaña, pero es la experiencia la que manda: detenerse, observar y poner en valor el proceso y el origen del ingrediente, dejando que cada copa haga su trabajo.

Antes de que una copa llegue a la mesa, hay tiempo, observación y decisiones que no se ven. El Día del Bartender, que se celebra cada 24 de febrero, invita a poner el foco en ese trabajo silencioso que ocurre lejos del gesto inmediato, donde el origen del ingrediente y el proceso importan tanto como el resultado final.

Hoy, detrás de la barra este proceso comienza mucho antes, en el origen del ingrediente, en la observación y en los procesos que dan sentido a cada preparación. En la coctelería contemporánea, el bartender amplía su rol: no solo ejecuta técnica, sino que interpreta materias primas, respeta ciclos y construye experiencias a partir del tiempo y la atención al detalle.

Más de 30 variedades de hierbas y vegetales cultivados en altura conforman un ecosistema vivo que dialoga con la barra desde el proceso y la selección. Detrás de la barra, la sustentabilidad no se enuncia: se ejerce a través de cosechas controladas y del uso íntegro de cada ingrediente. Así, el ingrediente deja de ser un insumo y se convierte en el punto de partida de cada preparación.

Esta forma de entender la coctelería se expresa en iniciativas como Estación Encantada, desarrollada en el séptimo piso de Courtyard by Marriott Santiago, donde cultivo y barra conviven bajo una misma lógica de trabajo. Allí, la selección diaria de hierbas y vegetales marca el pulso del trabajo creativo y define la identidad de cada copa, sin desplazar el foco de lo que se celebra: el proceso y la sensibilidad del bartender.

Una selección en clave aromática

Esta forma de entender la coctelería se deja ver en una selección de cócteles de perfil aromático:

  • Clorofila, Gin macerado en piña, té verde con cedrón, crema de coco, menta y albahaca.
  • Rocío, Limoncello infusionado con especias, flor de sauco, manzanilla, limón y espumante.
  • Aura, Bourbon, licor de banana y anís, pensado para cerrar con calma.

Más allá de la carta, el Día del Bartender invita a reconocer una forma de trabajo que se construye antes del primer trago: en el proceso, la observación y la experiencia que se afina copa a copa.

Deja un comentario