Uno de los países que más me gusta, Brasil. Conocí Rio de Janeiro, Santos, Salvador de Bahia, Camboriu, Florianopolis, Foz de Iguazu y que ganas de conocer muchos más lugares porque su gente es tan alegre, su música, la energía y cuantas cosas… de hecho, al llegar a Rubaiyat, ver el salón principal, me sentí en esas churrascarias en donde ves a muchas familias compartiendo en mesas grandes todo de madera y cuero, algo de blanco y hartas caipiriñas de diferentes colores.
Ya con la música me volví loca, me canté algunas cuantas canciones mientras veía a todos ir por sus platos de feijoada, la comida típica de Brasil. Varias ollas rellenas de varios cortes de cerdo como orejas, rabo, costillas, lengua, lomo y otros; arroz, farofa, tocino, kale, plátano y yuca frita; y obviamente los porotos negros, para que cada uno se arme su plato a gusto.
Todo esto se puede encontrar desde las 12:30 hasta las 16:00, el último sábado de cada mes, por un valor de $36.900 para adultos y $22.900 niños. (No incluye líquidos)
Esto me recordó mucho a la feijoada que probé en el Restaurante Almeida en Santos, que no podíamos parar de comer y la forma en que la sirven… ufffff, para nunca olvidar.
Así que una buena opción para ir con la familia a disfrutar de una buena feijoada, en un agradable ambiente y con esa vibra brasileña que invita a viajar cerrando los ojos.





























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